LOS OSOS POLARES
Constantine John Phipps fue el primer científico que
describió al oso polar como una especie distinta con el nombre científico de
Ursus maritimus, del latín «oso marítimo», debido al hábitat nativo de este
animal. Los inuit se refieren a este animal como nanook transliterado como nanuq
en iñupiaq.
Se cree que la familia Ursidae se separó de los
otros carnívoros hace aproximadamente 38 millones de años. La subfamilia
Ursinae se originó hace unos 4,2 millones de años. Según la evidencia fósil y los
análisis de ADN, hace solo 150 000 años ocurrió la divergencia de esta especie
y el oso pardo (Ursus arctos).
Los osos polares suelen ser solitarios,
vagabundeando las vastas distancias del ártico en soledad. Cuando se encuentran
con otros osos, la interacción dependerá íntegramente en la situación en la que
se encuentren.
Los osos polares suelen ser solitarios,
vagabundeando las vastas distancias del ártico en soledad. Cuando se encuentran
con otros osos, la interacción dependerá íntegramente en la situación en la que
se encuentren.
Dado su gran tamaño, los osos polares invierten una
gran cantidad de energía cuando corren. De hecho, el científico noruego Nils
Are Øritsland estimó que difícilmente un oso polar pueda recuperar las calorías
incorporadas en una cacería luego de correr tan sólo 10 segundos.
Al nadar, los oso polares pueden nadar como los
perros a unos 10km/h y con sus cuerpos flotantes pueden nadar distancias
asombrosas. National Geographic resaltó un estudio que muestra que la distancia
récord nadada por un oso polar es de 426 millas sin parar.
El apareamiento generalmente sucede a finales de la
primavera, en abril o mayo. El macho (a partir de los 6 años de edad) rastreará
el aroma de una hembra fértil (lo son a partir de los 4 o 5 años), usualmente
batiéndose a duelo con otros machos,
luchas que pueden dejar a los combatientes con cicatrices y con sus dientes
rotos.
El macho ganador se apareará con la hembra durante una semana, período luego del cual la hembra fecundada se irá a cazar a fin de almacenar la mayor cantidad de reservas posible, al punto de doblar su peso. Alrededor de agosto o septiembre, la hembra cavará su propia madriguera en tierra firme (nunca sobre el hielo marino). Luego se acomodará y entrará en un estado similar al de la hibernación – no duerme todo el tiempo y su temperatura corporal no disminuye como lo haría en un verdadero estado de hibernación, pero su actividad cardíaca disminuye de un promedio de 45 latidos por minuto a 25 latidos.



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